DIOGENES: EL FILOSOFO QUE NO NECESITABA CASI NADA PARA SER LIBRE- Taller de lectura- SpanishUp2U

 

Imagina a un hombre que vive en la calle. No tiene casa, no busca riqueza, se burla de los poderosos y se atreve a decirles a las personas lo que nadie más se atreve a decirles. No le importa vestir elegantemente, tener prestigio ni recibir la aprobación de los demás.

 

Ese hombre existió: fue Diógenes de Sinope, uno de los filósofos más provocadores de la antigua Grecia, que vivió aproximadamente entre el 404 y el 323 antes de Cristo.

Su vida giraba alrededor de una pregunta que todavía es una pregunta muy actual:

¿Cuánto de lo que deseamos necesitamos realmente para ser felices?

 

1.  ¿Quién era Diógenes?

Diógenes perteneció a la escuela filosófica llamada cinismo, que defendía una vida sencilla, la independencia personal y el rechazo de las convenciones sociales que nos alejan de la naturaleza.

Desde su punto de vista, muchas personas vivían esclavizadas sin darse cuenta: esclavizadas por el dinero, por la reputación, por el lujo, el orgullo y la necesidad de agradar.

Su propuesta era radical: aprender a necesitar menos para depender menos de los demás.

 

No quería solamente hablar de filosofía. Quería vivirla. Por eso convirtió su propia existencia en un desafío permanente hacia la sociedad.

 

 

 

2.  Vivía en un barril

¿Por qué vivía así?

Porque consideraba que muchas comodidades no eran necesarias. Si podía resguardarse y satisfacer sus necesidades básicas con muy poco, ¿para que dedicar su vida a conseguir una casa?

Hay una anécdota que expresa perfectamente su filosofía:

Un día Diógenes vio a un niño beber agua usando las manos y puso en la basura el recipiente que llevaba para beber agua, porque comprendió que ese objeto no era necesario.

 

3.  El encuentro con Alejandro Magno 

Esta es quizá la anécdota más famosa de su vida.

Según la tradición, Alejandro Magno había oído hablar del filósofo y decidió visitarlo.

Alejandro era una de los hombres más poderosos del mundo. Diógenes, en cambio, vivía con una sencillez extrema.

 

Alejandro Magno se acercó y le preguntó si podía ayudarle en alguna forma o concederle un deseo.

 

Diógenes respondió:

 

“Sí, quítate, por favor.  Me tapas el sol”

 

 

Alejandro Magno estaba impresionado y dijo que, si no fuera Alejandro Magno, le gustaría ser Diógenes. Él podía conquistar territorios, acumular riquezas y ordenar a miles de personas. Pero Diógenes no necesitaba nada de lo que Alejandro Magno tenia.

Entonces: ¿Quién es más poderoso, quien puede conseguir casi todo o quien necesita muy poco?

 

4.  Salía con una lámpara a plena luz del día

Otra historia cuenta que caminaba por Atenas durante el día con una lámpara encendida.

Cuando le preguntaban el por qué, Diógenes respondía que buscaba a un hombre honesto.

Y aquí nos preguntamos algo interesante: ¿Cuántas veces hacemos algo porque realmente lo deseamos y cuantas porque queremos que los demás nos acepten?

Diógenes usaba el humor, la ironía y a veces, la provocación para indicar a los que consideraba “hipocresías sociales”. No respetaba a alguien automáticamente por tener dinero, poder o una posición importante. Pensaba que una persona debía ser juzgada por su carácter y sus acciones, no por su apariencia o sus posesiones.

 

 

 

 

 

5.  Las cinco grandes ideas que resumen el pensamiento de Diógenes

1.  Necesitar menos

Cuantas más cosas consideramos indispensables, más dependemos de conseguirlas o conservarlas.

 

2.  Ser libre interiormente

No permitir que la opinión de los demás determine nuestro valor personal

 

3.  Cuestionar las apariencias

La riqueza, la elegancia y el prestigio no garantizan la sabiduría ni la bondad

 

4.  Entrenarse para necesitar menos

Aprender a tolerar las incomodidades y distinguir entre las necesidades reales y los deseos adquiridos.

 

5.  Atreverse a decir la verdad

Cuestionar las costumbres y expresar lo que uno considera verdadero, incluso ante los poderosos.

6.  ¿Diógenes era feliz?

Desde su punto de vista, la felicidad no dependía de tener una vida cómoda, sino de alcanzar cierta independencia frente a los deseos y las presiones sociales.

Pero no necesariamente tenemos que vivir como Diógenes para aprender de él.

Podemos disfrutar de una casa bonita, del dinero y otras cosas materiales sin convertirnos en sus esclavos.

Podemos disfrutar de tener dinero sin medir nuestro valor por él. Podemos querer que los demás nos aprecien sin tener que vivir para complacerles. Podemos tener cosas sin sentir que necesitamos acumular más y más.

 

7.  Una reflexión para nuestra vida

Imagina que pierdes tu trabajo, tu posición social, tus objetos más valiosos y la aprobación de algunas personas.

¿Qué quedaría de ti?

¿Tus conocimientos?, ¿tu capacidad de amar?, ¿tu curiosidad tu manera de tratar a los demás?

De manera que, Diógenes nos invita a pensar que hay una parte de nosotros que no debe depender de lo que tenemos ni de la imagen que proyectamos.

Y también nos recuerda que a veces dedicamos una gran parte de nuestra vida a conseguir cosas que, después de conseguirlas, dejan de satisfacernos

 

Frase final para reflexionar:

“Tal vez la libertad no consista en poder tenerlo todo, sino en descubrir que no necesitamos tenerlo todo”

 

 

¿Y tú qué crees que nos hace más esclavos en la vida moderna?

 

a)  La necesidad de tener más dinero

b) La necesidad de gustarles a los demás

c)   Compararnos constantemente con otras personas

d) El miedo a perder lo que tenemos

 

Taller coordinado por Mónica Borbolla Romero 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

10 formas de expresar el acuerdo en español / 5 minutos de español + Podcast

¿Qué significa el dicho: ·"De tripas, corazón"? / 5 minutos de español + Podcast

Día del amigo / Friend's day- Learn Spanish & its culture!